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DEL MANAGEMENT AL NEUROMANAGEMENT: “Una decisión asertiva en tiempos de cambio”

DEL MANAGEMENT AL NEUROMANAGEMENT: “Una decisión asertiva en tiempos de cambio”

Por: Helen Badilla

Especialista en neuromanagement.

Conferencista internacional e investigadora

Al final del siglo XVII tuvo lugar el fenómeno de la Primera Revolución Industrial, al  término del siglo XIX  inició en la Gran Bretaña un proceso de extensión geográfica entre los continentes Europeo y Americano. Uno de los cambios generados fue la transformación de una economía dependiente de la agricultura a una industria mecanizada. El antes y el después de esta época fue marcado por el uso de agua, vapor, energía eléctrica y de motores de combustión como nuevos recursos e insumos necesarios. Este crecimiento dio lugar a la Segunda Revolución Industrial (1870-1930) donde la línea de producción en masa  constituyó la nueva forma de trabajar.  Como resultado del aumento en la producción  surgieron mercados emergentes y necesarios como: la comunicación (radio, teléfono), transporte (automóviles), entre otros.   Los nuevos mercados y un crecimiento desenfrenado demandaron el diseño de nuevas herramientas, aparatos mecanizados, controles estadísticos de producción, (MRP/ERP Material Resource Planning/Enterprice Resoruce Planning).  La información y la comunicación estaban a la vuelta de la esquina, estos factores permitieron el poder y el control sobre la producción y la planeación, el mundo empezó a girar demasiado rápido llegando la Tercera Revolución Industrial.  Posteriormente en el año 2011 se comenzó a hablar de la  Cuarta Revolución Industrial que al igual que las tres anteriores está vinculada con la organización de los procesos y medios de producción. Sin embargo, caracterizada por desarrollo tecnológico e  industrial, que nace de poderosas mentes visionarias e innovadoras.

Es evidente que las diferentes revoluciones industrias fueron testigos de  inevitables  transformaciones como consecuencia de los vertiginosos  cambios tecnológicos, las exigentes  demandas de  los clientes y un mercado que a través del tiempo es  más  agresivo y dinámico. Las tácticas empresariales  que fueron  garantes del éxito en el pasado pierden efectividad  en el presente, las maquinarias y equipos que representaban la modernidad hoy muchas de ellas yacen en la obsolescencia,  cada día son menos los clientes leales, motivados por el deseo de descubrir y lograr nuevas experiencias mediante los servicios y productos que adquieren,  todo absolutamente todo, cambia.

Es así como muchas  empresas e instituciones públicas y  privadas  se esfuerzan por  captar el mejor talento humano, con el fin de que sea éste quien aporte y proponga  soluciones a las constantes necesidades de transformación y de esta manera  lograr mantenerse vigentes en la mente y vida de los clientes y en mercados de forma competitiva.

A partir de los años 90´s  en la dominada década del cerebro y declarada  así por el  Congreso de los Estados Unidos de América, la mente humana empezó a ser considerado un factor estratégico en la cadena de valor en la  producción y el  desarrollo de las industrias.  La aplicación de las neurociencias en los campos del gerenciamiento,  selección de personal, mercadeo y las ventas  toman auge y cambia la idea de que los principales recursos de las organizaciones se encuentran fuera de éstas, surge entonces el neuromanagement  entre otras disciplinas.

Hoy convencidos del potencial y capacidad del cerebro de quienes conforman las empresas u organizaciones, la aplicación de las neurociencias al management significa una forma innovadora y más asertiva de lograr las  objetivos y garantizar el éxito del negocio.

Ahora bien,  antes de continuar refiriéndome al neuromangement y sus alcances,  es conveniente aclarar de: ¿qué hablamos cuando hablamos de neurociencias?.

La neurociencia en sus diferentes ramas se ha convertido en una de las disciplinas  que más interés despierta fuera del campo de la medicina,  esto obedece a la necesidad  del ser humano de descubrir cómo funciona su cerebro,  para comprenderlo  y  maximizar su potencial en función de lo que es y hace. Lograr desarrollar una mente más ágil,  más efectiva,  competente y con una capacidad extraordinaria para crear, innovar,  solucionar, relacionarse y avanzar rápidamente, son algunos  de  los anhelos que la humanidad tiene como objetivo en una era predominantemente tecnológica.

Las neurociencias nos permite a través del estudio de la estructura, funcionamiento,  bioquímica  del sistema nervioso,  y de todos  los mecanismos físicos cerebrales,  analizar y comprender las bases  biológica de la conducta humana y  cómo se llevan a cabo  en su mente  los procesos de toma de decisiones,  el deseo entre hacer y no hacer, entre elegir una estrategia y otra. Con las neurociencias cambia la idea de que el ser humano es absolutamente racional, llegando a descubrirse que sus decisiones en un 85% son subjetivas y yacen en el metaconsciente y un 15% son racionales es decir conscientes.  Es a partir de este análisis que las neurociencias cognitivas son vinculadas a la dirección de la organización, a los procesos de toma de decisiones, al desarrollo de la inteligencia individual y de los equipos de trabajo, al liderazgo, a la inteligencia emocional,  la gestión de formación y selección del personal idóneo y a la planificación,  dándose de esta forma el origen al neuromanagament, mediante la exploración de  mecanismos intelectuales y emocionales del recurso humano.

El neuromanagement responde al cómo y por qué liderar el comportamiento de quienes conforman a la empresa o institución,  facilita estrategias para motivar a los  colaboradores a partir de los cambios que se suscitan, promueve el desarrollo de las capacidades y condiciones cognitivas para hacer un mejor uso de las herramientas con las que se  ya cuenta, permite identificar en qué nivel cerebral es que se toman las decisiones en las negociaciones para ser más asertivos,  facilita la renovación del quehacer gerencial  a  través del conocimiento del cerebro,  fortalece  el  neuroliderazgo, enriquece el desarrollo de la creatividad, la planificación y la innovación adquiere nuevas dimensiones y  facilita el proceso para elegir al candidato idóneo que se adapte a la cultura de la organización.  Como bien dice el Dr. Néstor Braidot, reconocido académico de las neurociencias aplicadas al management: “A medida  que se potencia las capacidades cerebrales individuales,  se potencia las de la organización  en su conjunto”.   De eso  trata el neuromanagement,   de  garantizar el éxito y permanencia de las empresas o instituciones a partir del cerebro  sus gerentes, directores, jefes, cuerpos directivos, colaboradores o funcionarios.

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